Plataforma de cursos online ofrecidos por universidades e instituciones culturales cubanas: idiomas, música, danza, medicina y otras áreas de excelencia cubana.
Las instituciones cubanas pueden monetizar su capital educativo y cultural mediante plataformas online para mercados nacionales e internacionales.
No existe todavía una plataforma consolidada de e-learning que agregue cursos pagos de universidades e instituciones culturales cubanas — la autorización de junio de 2026 es reciente y cada institución decide por su cuenta si y cuándo lanza servicios online propios.
La Transformación 67 autoriza diseñar servicios educativos, de capacitación, posgrado y culturales como fuente de ingresos para el sector social — universidades e instituciones culturales cubanas (por ejemplo las escuelas de arte y la Universidad de las Artes, con cerca de 10,000 estudiantes y 12,530 millones de pesos de presupuesto operativo) podrían monetizar formación en áreas donde Cuba tiene capital reconocido (medicina, música, danza). Es una autorización de principio, no un mandato: cada institución decide si y cómo lanza estos servicios.
Plataforma tecnológica que aloja y comercializa los cursos online de instituciones educativas y culturales cubanas, cobrando una comisión por venta o una tarifa de plataforma, dejando el contenido y la marca académica en manos de la institución.
Perfil de edtech con capacidad de negociar convenios institucionales con universidades y centros culturales estatales cubanos —un proceso administrativo que toma tiempo— más experiencia en pagos internacionales, dado que buena parte de la demanda de estos cursos vendría de fuera de Cuba.
Cada convenio de comercialización de cursos depende de la institución educativa o cultural estatal correspondiente, bajo la autorización general de la Transformación 67, sin un procedimiento único nacional de aprobación publicado a la fecha de esta actualización.
La Transformación 67 abre la posibilidad conceptual pero no obliga a ninguna institución a lanzar servicios online, y el presupuesto de 2026 sigue priorizando la gratuidad universal del sistema educativo como eje central, no la generación de ingresos vía plataformas digitales — la monetización de contenido educativo es un objetivo secundario, no la prioridad presupuestaria. Cobrar por servicios que fueron gratuitos también puede generar fricción interna en instituciones estatales acostumbradas a otro modelo, lo que puede ralentizar la adopción más de lo que sugiere el texto de la reforma.
Esta oportunidad surge de la Transformación 67: Servicios educativos y culturales como fuentes de ingresos, dentro del Eje 8: Transformaciones sociales.
Diseñar servicios educativos, de capacitación, de postgrado, culturales y otros seleccionados que constituyan fuentes de ingresos al sector social.