Red de encuestadores independientes contratados por proyecto para el levantamiento periódico de precios de productos y servicios en mercados formales e informales, insumo directo para la reconstrucción de los índices de precios oficiales.
La reconstrucción de índices de precios discontinuados hace años necesita volumen de recolección de campo rápido, y tercerizar encuestadores es más veloz que reconstruir esa capacidad de planta dentro del organismo estadístico.
La ONEI es la única institución documentada operando recolección de precios en Cuba, y lo hace con personal propio para el IPC. No se encontró ningún precedente internacional de encuestadores de precios independientes/tercerizados en estadística oficial; el caso comparable más cercano (Nicaragua) usa personal de planta del banco central, no subcontratistas. Esto debilita sustancialmente el modelo de "red de encuestadores independientes" tal como está planteado originalmente.
La ONEI ya opera una recolección de precios sustancial y propia para el Índice de Precios al Consumidor (base diciembre 2010): cerca de 30,200 precios al mes en 8,244 establecimientos de 18 municipios (mercados estatales, no estatales y agropecuarios), sin cobertura del mercado informal —que es dominante y tiene mayor inflación— y con imputaciones cuando un producto no aparece en los puntos observados. Ese es el antecedente real más cercano a lo que necesitaría un índice de precios al productor y de comercio exterior reconstruido, y apunta en contra, no a favor, de un modelo de encuestadores tercerizados: el precedente dentro del propio sistema estadístico cubano es personal contratado directamente, y tampoco se halló un ejemplo internacional comparable de tercerización de esta función específica.
Dada la falta de precedente de tercerización, la versión realista de esta oportunidad no es "reemplazar al personal de campo de la ONEI", sino algo más acotado: ofrecer personal temporal específicamente para la etapa inicial de construcción de los nuevos índices de precio al productor y de comercio exterior —una expansión puntual de cobertura que podría superar la capacidad actual de la ONEI antes de que esta la absorba de forma permanente—, vendido como contrato de personal a plazo fijo y no como relación de tercerización continua.
Perfil operativo/de gestión de personal (reclutamiento, capacitación y supervisión de encuestadores de campo), sumado —como en el resto de este clúster— a un contacto real dentro de la ONEI, ya que no existe un proceso de licitación pública al que responder.
El Decreto-Ley 98/2024 y el Decreto 130/2025 regulan quién puede recolectar y manejar datos destinados a la estadística oficial: el personal externo que levante precios para un índice oficial sigue operando bajo la autoridad metodológica y legal de la ONEI, no de forma independiente, y cualquier dato manejado está sujeto a las reglas de confidencialidad estadística de ese marco.
No hay precedente, ni en Cuba ni en la evidencia internacional comparable revisada, de una oficina nacional de estadística tercerizando la recolección de precios a contratistas independientes —el modelo operativo investigado (personal propio) contradice la premisa original de esta oportunidad. La lectura honesta es que esto es, en el mejor de los casos, una oportunidad de personal temporal/de refuerzo puntual si la ONEI necesita ampliar su cobertura de precios para relanzar los índices de productor y comercio exterior, no un negocio de tercerización duradero —y aun eso depende de que la ONEI decida expandirse vía contratistas en lugar de contratar directamente, que es lo que su propia trayectoria sugiere que hará.
Esta oportunidad surge de la Transformación 175: Reconstrucción de índices de precios al productor y de comercio exterior, dentro del Eje 22: Transformaciones en el sistema estadístico nacional.
Retomar la construcción de los índices de precio al productor, los de comercio exterior y mantener el Índice de Precios al Consumidor unido a los productos derivados de los precios observados.