Plataforma de banca digital orientada a la gestión de depósitos en efectivo en divisas, con apertura rápida de cuentas, transferencias y tarjetas para personas y empresas cubanas.
El Banco Central de Cuba autorizó en 2026 que los depósitos de divisas en efectivo de actores no estatales se acrediten en cuentas bancarias en la misma moneda —revirtiendo la suspensión de depósitos en efectivo de dólares vigente desde junio de 2021—, sujeto a declaración de origen lícito de los fondos y derecho de extracción. Es parte de una reforma financiera más amplia que incluye banca privada, casas de cambio y mercado cambiario digital.
Segmento masivo y hoy desatendido: cubanos y mipymes que durante cinco años (2021-2026) acumularon dólares en efectivo fuera del sistema bancario —por turismo, remesas o actividad privada— y ahora pueden depositarlos, pero solo si declaran el origen lícito de los fondos. El cuello de botella no es la demanda de bancarización, es la calidad de la interfaz y el acompañamiento: los bancos que reciben estos depósitos son estatales (BPA, BANDEC, Metropolitano) y no tienen fama de experiencia digital ágil.
Dos rutas posibles, no excluyentes: (1) una capa de producto digital (app/interfaz) que se apoya en cuentas de bancos estatales existentes —apertura de cuenta asistida, preparación de la declaración de origen lícito, gestión de transferencias— con ingreso por suscripción o comisión por cuenta activada; (2) si se habilitan licencias de banca privada de forma más amplia (ver OPP-078), un banco digital propio con ingreso por spread cambiario y comisiones. La ruta (1) es la viable a corto plazo porque no depende de obtener una licencia bancaria.
Perfil fintech con conocimiento de cumplimiento y prevención de lavado de activos (AML), y preferiblemente con una relación o alianza ya establecida con un banco estatal cubano —esta no es una oportunidad de entrar solo, dado que el depósito real de las divisas ocurre en un banco que hoy es estatal por definición.
El requisito de "declaración de origen lícito de los fondos" no es un trámite menor: buena parte de los dólares en efectivo que circulan hoy en Cuba provienen de actividad económica informal que sus tenedores no pueden o no quieren justificar documentalmente, lo que limita cuánto de ese efectivo realmente entra al sistema bancario pese a la nueva autorización. Además, mientras no exista una licencia de banca privada plenamente operativa, cualquier producto "de banca digital" depende de un banco estatal como socio y proveedor de la cuenta subyacente —el margen de un actor privado se limita a una capa de servicio, no a la función bancaria en sí.
Esta oportunidad surge de la Transformación 25: Depósitos de divisas en efectivo acreditados en cuentas bancarias, dentro del Eje 1: Transformaciones en el modelo de gestión de los actores económicos.
Autorizar que los depósitos de divisas en efectivo de actores no estatales se acrediten en cuentas bancarias en la misma moneda, sujetos a declaración de origen lícito de los fondos y derecho de extracción.