Inversión en distribución y comercialización de combustibles mediante cadenas privadas de servicentros: franquicia de estaciones de servicio en Cuba con capital extranjero.
El capital privado y extranjero en importación de combustibles permite por primera vez cadenas de servicentros privados en Cuba.
Ya no es un mercado hipotético: en los primeros cinco meses de aplicación de la medida el sector privado importó cerca de 27,000 toneladas de combustible (6,000 de gasolina, 21,000 de diésel), y al menos una mipyme con capital extranjero ya vende combustible desde una nave de Cupet en La Habana. El mercado combina venta minorista a particulares y flotas privadas —taxis, transporte de carga de mipymes— con contratos de suministro a otras empresas privadas que hoy dependen de una red estatal crónicamente desabastecida.
Margen entre el precio de importación —en dólares, sujeto a fletes y aranceles— y el precio de venta minorista regulado o de mercado, con el volumen como palanca principal dado el margen unitario estrecho típico del negocio de combustibles. La gestión de estaciones móviles, explícitamente habilitada por la medida, permite entrar sin la inversión de capital fijo que exige una estación tradicional y sirve como vía de entrada de menor riesgo antes de construir infraestructura fija.
Perfil logístico-comercial con acceso a capital para importación —compra en firme, financiamiento de inventario en tránsito— y relaciones de suministro internacional ya establecidas; la diáspora cubana con experiencia en trading o distribución es un perfil natural. Asociarse con una mipyme cubana ya operando, como el caso documentado en La Habana, reduce la fricción regulatoria frente a montar la operación desde cero.
El principal riesgo es geopolítico antes que comercial: Estados Unidos mantiene presión activa sobre las importaciones de combustible a Cuba, lo que encarece fletes, complica los seguros marítimos y reduce el universo de proveedores dispuestos a vender sin exponerse a sanciones OFAC. A esto se suma el riesgo cambiario y de cobro en un mercado donde buena parte de la demanda final paga en pesos cubanos devaluados mientras la importación se paga en dólares.
Esta oportunidad surge de la Transformación 52: Capital privado y extranjero en importación de combustibles, dentro del Eje 6: Transformaciones en el sector energético.
Permitir la participación del capital privado y extranjero en la importación y comercialización de combustibles, incluida la red minorista.