Plataforma fintech de onboarding digital que permite a MIPYMEs, cooperativas y personas naturales —cubanas, extranjeras y de la diáspora— abrir cuentas en divisas de forma 100% digital: KYC digital, declaración de origen de fondos simplificada y gestión de depósitos y retiros en efectivo en divisas, integrada con bancos estatales y casas de cambio autorizadas. No es un banco: es la capa de experiencia de usuario y cumplimiento sobre la infraestructura bancaria estatal existente, resolviendo la fricción de un trámite hoy lento y manual.
El paquete de 176 transformaciones aprobado el 18-21 de junio de 2026 por el Comité Central del PCC y la ANPP, presentado por el primer ministro Manuel Marrero Cruz, eliminó el requisito de autorización administrativa previa para que personas jurídicas y naturales, cubanas y extranjeras, abran cuentas en divisas. Además, MIPYMEs, cooperativas y demás actores no estatales pueden ahora depositar y retirar efectivo en divisas sin conversión forzosa a pesos cubanos —sujeto a declaración de origen lícito de los fondos—, revirtiendo la medida del 21 de junio de 2021 en la que el BCC suspendió la aceptación de depósitos en efectivo de dólares, un golpe que afectó en particular a los negocios de turismo y remesas. También se eliminan los límites en transferencias y extracciones, y la restricción a pagos en divisas entre negocios con capital extranjero y sus proveedores nacionales.
El universo de clientes es amplio en papel —miles de MIPYMEs y cooperativas, personas naturales cubanas y extranjeras, y la diáspora, que desde marzo de 2026 ya podía abrir cuentas en la isla y ahora ve ese acceso generalizado—, pero la reglamentación operativa concreta (límites, formato de KYC digital, apps) todavía no está publicada en detalle a julio de 2026, por lo que el mercado servible hoy es más chico que el mercado potencial. En paralelo se anuncian un mercado cambiario digital en tiempo real, casas de cambio privadas y subastas de divisas, lo que sugiere un ecosistema financiero más amplio con el que integrarse a medida que se reglamente.
Comisión por transacción sobre operaciones de depósito, retiro y transferencia, más una suscripción mensual —en USD o USDT— a MIPYMEs y cooperativas por el paquete de cumplimiento: KYC digital, declaración de origen de fondos y reporting. La plataforma no capta depósitos ni actúa como banco: opera como intermediario de onboarding y experiencia de usuario sobre bancos estatales y casas de cambio autorizadas, evitando la licencia bancaria plena y la carga regulatoria que conlleva.
Perfil fintech con experiencia en KYC/AML digital y en integrarse, vía API o convenio institucional, con bancos estatales cubanos (BCC, BPA, Bandec, Banco Metropolitano) y casas de cambio autorizadas. Es clave tener, o construir rápido, relación institucional con el BCC: buena parte de la reglamentación operativa —límites, formato de declaración de origen, KYC digital— sigue pendiente de publicarse, y el producto final dependerá de cómo termine de definirse. Puede construirse desde fuera de Cuba porque el producto es software, pero la integración bancaria y el vínculo regulatorio exigen presencia en la isla o un socio local con esa relación.
Lo aprobado en junio de 2026 es un lineamiento de política, no todavía una normativa bancaria operativa completa: a julio de 2026 buena parte de la implementación concreta —apps, límites operativos, formato de KYC digital— sigue pendiente de reglamentación del BCC, y el ritmo real del negocio depende de esa reglamentación, no de la ley aprobada. Además, la "banca privada" anunciada en paralelo no está confirmada como tal: las fuentes oficiales hablan de nuevas licencias y modelos híbridos dentro del sistema estatal, no de bancos privados independientes, lo que limita cuánto puede diferenciarse una plataforma fintech de la infraestructura estatal a la que necesariamente debe integrarse.
Esta oportunidad surge de la Transformación 86: Apertura de cuentas en divisas en Cuba y en el exterior sin autorización previa, dentro del Eje 11: Transformaciones y modernización del sistema bancario y financiero.
Permitir la apertura de cuentas en divisas, tanto en Cuba como en el exterior, por parte de personas jurídicas y naturales, sin autorización administrativa previa.